Cuando entramos a discutir las medidas para afrontar cualquier crisis, enseguida aparecen las cátedras, los expertos y titulados, master, laudem, etc... Autoinvestidos de una autoridad tirana, avanzan como tanques inhumanos arrasando sin piedad ni solidaridad alguna: Saben tanto crear una crisis, como salir de ella aniquilando vida, sueños y esperanza.
Tan sencillo como es.
Yo no tengo, como otros muchos, una gran formación económica, pero se que la economía como la política y cualquier otra expresión-estructura del conocimiento humano solo puede tener una finalidad: SERVIR A LA HUMANIDAD, A SU LIBERTAD Y SU FELICIDAD.
Tan sencillo como es.
Es necesario esparcir y permear cualquier discurso, red social, círculo, foro de debate, etc... con una idea bien sencilla: SI LA SITUACIÓN CREADA O LA MEDIDA TOMADA PROVOCA PÉRDIDA O SUFRIMIENTO DEBE SER ABOLIDA, CONSIDERADA ILEGAL Y SUSTITUIDA POR OTRA QUE PERMITA EL DESARROLLO DE LA LIBERTAD Y LA FELICIDAD DE TOD@S, SIN EXCEPCIÓN.
En el tráfico vemos un ejemplo de este principio. En éste se pueden dar muchas situaciones comparables con una crisis, como un atasco, averías, peatones fuera de la acera, etc..., pero a nadie se le ocurre solucionar la situación arremetiendo contra los otros vehículos o atropellando a los peatones para que la circulación siga su curso. Pues los poderes económicos y políticos tampoco están autorizados a atropellar a los ciudadanos con sus medidas anticrisis, un atropello financiero no deja sangre pero no deja de ser directo y devastador, incluso podría calificarse de GENOCIDIO.
Tan sencillo como es: si la situación duele a alguien debe ser reparada y si la medida de reparación duele a alguien "NO VALE".
jueves, 30 de junio de 2011
sábado, 18 de junio de 2011
NO A LA FINANCIACION DE LOS PARTIDOS POLITICOS
Digo que la financiación privada de los partidos políticos se debe prohibir para que estos no se conviertan en esclavos de quienes les financian.
Y no a la financiación pública, tal como esta establecida, puesto que conduce al bipartidismo, estrangulando la llegada de nuevas opciones en igualdad de oportunidades.
Si para ganar unas elecciones no importan los programas sino la capacidad de gasto del partido, las campañas de imagen, los mítines-espectáculo, etc... se convierte en una condición imprescindible que los partidos que quieran tener alguna opción de triunfo se nutran de aportaciones y créditos. Aquellos que les concedan cualquier forma de financiación luego le exigirán (y de hecho se nota que le exigen) los correspondientes servicios desde el poder: "Poder que de esta forma nace hipotecado y en una onda de vasallaje distinta a la de sus legítimos dueños, que son los votantes.
Cuando llegue el momento en que los electores queden a un lado de la balanza y los financiadores al otro, el partido encontrará la forma de inclinarla a favor de sus patrocinadores y de hacer creer a sus votantes que la decisión a la larga será lo mejor para todos. (ya que hacen uso de lo que se llama la visión de "estadista")
Por eso digo que la financiación de los partidos políticos se debe eliminar en todas sus formas, haciendo que a las elecciones concurran los programas, las personas y el compromiso con los ciudadanos sin ningún adorno distractor, lejos de las tácticas demagógicas y gregarias.
A los grandes partidos no les interesa esto porque quieren mantener su ventaja frente a posibles alternativas de nuevos partidos o agrupaciones de electores, pero a los ciudadanos nos interesa sobremanera para recuperar el control exclusivo y democrático sobre los políticos: "Los elegimos para que nos sirvan desde los órganos de la soberanía popular, no para que sirvan a los poderes económicos que los corrompen".
Y ... cuando esto llega a tener consecuencias dolorosas ¡SE HACE ADEMÁS URGENTE!
Y no a la financiación pública, tal como esta establecida, puesto que conduce al bipartidismo, estrangulando la llegada de nuevas opciones en igualdad de oportunidades.
Si para ganar unas elecciones no importan los programas sino la capacidad de gasto del partido, las campañas de imagen, los mítines-espectáculo, etc... se convierte en una condición imprescindible que los partidos que quieran tener alguna opción de triunfo se nutran de aportaciones y créditos. Aquellos que les concedan cualquier forma de financiación luego le exigirán (y de hecho se nota que le exigen) los correspondientes servicios desde el poder: "Poder que de esta forma nace hipotecado y en una onda de vasallaje distinta a la de sus legítimos dueños, que son los votantes.
Cuando llegue el momento en que los electores queden a un lado de la balanza y los financiadores al otro, el partido encontrará la forma de inclinarla a favor de sus patrocinadores y de hacer creer a sus votantes que la decisión a la larga será lo mejor para todos. (ya que hacen uso de lo que se llama la visión de "estadista")
Por eso digo que la financiación de los partidos políticos se debe eliminar en todas sus formas, haciendo que a las elecciones concurran los programas, las personas y el compromiso con los ciudadanos sin ningún adorno distractor, lejos de las tácticas demagógicas y gregarias.
A los grandes partidos no les interesa esto porque quieren mantener su ventaja frente a posibles alternativas de nuevos partidos o agrupaciones de electores, pero a los ciudadanos nos interesa sobremanera para recuperar el control exclusivo y democrático sobre los políticos: "Los elegimos para que nos sirvan desde los órganos de la soberanía popular, no para que sirvan a los poderes económicos que los corrompen".
Y ... cuando esto llega a tener consecuencias dolorosas ¡SE HACE ADEMÁS URGENTE!
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