Cuando entramos a discutir las medidas para afrontar cualquier crisis, enseguida aparecen las cátedras, los expertos y titulados, master, laudem, etc... Autoinvestidos de una autoridad tirana, avanzan como tanques inhumanos arrasando sin piedad ni solidaridad alguna: Saben tanto crear una crisis, como salir de ella aniquilando vida, sueños y esperanza.
Tan sencillo como es.
Yo no tengo, como otros muchos, una gran formación económica, pero se que la economía como la política y cualquier otra expresión-estructura del conocimiento humano solo puede tener una finalidad: SERVIR A LA HUMANIDAD, A SU LIBERTAD Y SU FELICIDAD.
Tan sencillo como es.
Es necesario esparcir y permear cualquier discurso, red social, círculo, foro de debate, etc... con una idea bien sencilla: SI LA SITUACIÓN CREADA O LA MEDIDA TOMADA PROVOCA PÉRDIDA O SUFRIMIENTO DEBE SER ABOLIDA, CONSIDERADA ILEGAL Y SUSTITUIDA POR OTRA QUE PERMITA EL DESARROLLO DE LA LIBERTAD Y LA FELICIDAD DE TOD@S, SIN EXCEPCIÓN.
En el tráfico vemos un ejemplo de este principio. En éste se pueden dar muchas situaciones comparables con una crisis, como un atasco, averías, peatones fuera de la acera, etc..., pero a nadie se le ocurre solucionar la situación arremetiendo contra los otros vehículos o atropellando a los peatones para que la circulación siga su curso. Pues los poderes económicos y políticos tampoco están autorizados a atropellar a los ciudadanos con sus medidas anticrisis, un atropello financiero no deja sangre pero no deja de ser directo y devastador, incluso podría calificarse de GENOCIDIO.
Tan sencillo como es: si la situación duele a alguien debe ser reparada y si la medida de reparación duele a alguien "NO VALE".
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